Caleidoscopios Urbanos

EL ESPACIO PÚBLICO DE LA CIUDAD

Un elemento clave para replantear el método de planeación social y urbana de Manizales

Por: Andrea Eugenia González Betancourt, estudiante de la asignatura Territorio y Sociedad, Escuela de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Nacional de Colombia.

Tutor: Arq. Luis Fernando Acebedo Restrepo, profesor asociado, UN.

En la búsqueda por mejorar la calidad de vida de los manizaleños, los últimos años han sido una completa exploración de métodos y propuestas que se convierten en un juego de ensayo y error en el que además de no buscar desde el principio soluciones definitivas, se requiere siempre de diversos recursos (principalmente económicos) que no aseguran un resultado positivo. En el fallido intento de darle solución a las problemáticas socio- económicas, culturales, al déficit de vivienda y al déficit de espacio público de la ciudad, se han creado planes de desarrollo y ordenamiento los cuales contienen en sus páginas proyectos en todos los contextos con sus respectivos plazos para realizarse, así como también propuestas para ordenar el territorio y dotar a la ciudad de espacios para mejorar la calidad de vida de las personas que la habitan.
Fotografía: Andrea Gonzalez Betancourt
No obstante, con el pasar de los años los proyectos que se han venido desarrollando no han generado un cambio que impacte significativamente a la ciudad y mucho menos se ha cumplido exitosamente con todas las metas. Por lo anterior, me atrevo a decir que llegó el momento de detenerse y RE-PENSAR los métodos e incluso la perspectiva desde la cual se han hecho estos planteamientos y más específicamente, la perspectiva con la cual se ha creado el Plan de Ordenamiento Territorial de la ciudad de Manizales que hoy por hoy es la carta de navegación para hacer intervenciones (en su mayoría físicas) a la ciudad.
En este contexto quisiera empezar por catalogar desde un punto de vista muy personal al ESPACIO PÚBLICO COMO EL PRINCIPAL ELEMENTO ESTRUCTURANTE DE UNA CIUDAD, pues si bien, el espacio público se reconoce en el urbanismo como uno de los tantos sistemas estructurantes de una ciudad, en mi opinión, es el más importante por ser la clave para el equilibrio ambiental y el principal escenario de integración social y construcción de ciudadanía, convirtiéndose en una representación de la colectividad y también en un elemento que define la vida colectiva.
Como un complemento a la anterior conjetura. Augé (1998) dice lo siguiente: “El espacio público es un “lugar” y si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico; entonces, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad, ni como racional ni como histórico definirá un no lugar”
Fotografía: Andrea Gonzalez Betancourt
En este orden de ideas, Manizales sería entonces, una ciudad que a pesar de tener lugares, está colmada de “retazos” pensados en un principio como espacios para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos pero que fácilmente se podrían clasificar como no lugares, lo cual infiere que una revisión y/o replanteo de la perspectiva sobre la cual está creado el Plan de Ordenamiento Territorial de Manizales sea considerada dentro de las actividades principales de la nueva administración, pues es claro que no está visto como un plan que entienda el espacio público como un elemento fundamental para la transformación del hábitat.
En Manizales, lastimosamente las administraciones y muchos ciudadanos han caído en el error de ver las pequeñas intervenciones en andenes, vías o parques ya construidos como obras que denotan progreso para la ciudad y mejoramiento en la calidad de vida, sin embargo, la falta de compromiso entre una administración y otra para continuar con los proyectos realmente importantes es lo que frena el progreso y promueven el estancamiento.
El Paseo de los estudiantes, Bosque Húmedo Natural los Yarumos, Eco Parque Sancancio, Intervención en la Avenida Santander, Ejecución del espacio público en el centro de la ciudad, Amoblamiento de las carreras 22 y 23 son algunos proyectos que aparecen en el Plan de Ordenamiento Territorial de la Ciudad y que bien, es cierto que se han llevado a cabo, no es correcto para mí afirmar que han sido intervenciones exitosas porque el Espacio Público y su concepto van mucho más allá de una serie de adoquines, paraderos de buses y pintura para la señalización vial.
Fotografía: Andrea Gonzalez Betancourt
Con el ánimo de observar este conflicto y sus consecuencias desde la perspectiva de un ciudadano, a continuación se citan las opiniones de tres personas quienes opinan con respecto a la falta de espacio público de Manizales:
“Llega el fin de semana y en Manizales muchos salen en sus bicicletas a hacer deporte pero irónicamente no hay ciclorutas y las vías hechas para los carros se ven obstruidas por caravanas de ciclistas que en algunas ocasiones superan las 200 personas!”
Rubén González, Estudiante – 20 años.
“Los domingos son para la familia, dice mi mamá desde que tengo uso de razón… y en la ciudad se podrían contar con los dedos de la mano los lugares públicos que son aptos para pasar un día en familia. El bosque popular, Chipre y el recinto del pensamiento hacen parte de la mejores opciones para que el domingo pueda ser un día en el que se lleve a cabo alguna actividad física y se comparta con los seres queridos”
Clara Rosa López, Maestra – 37años.
“La temperatura promedio de Manizales invita a salir a la calle y vaya sorpresa nos llevamos cuando al pasar el umbral de la puerta nos encontramos con andenes reducidos y con pequeños espacios residuales que no están pensados y ni siquiera dotados para promover el esparcimiento y las relaciones sociales. Almorzar en la banca de un parque o simplemente sentarse en el pasto a conversar con alguien, cambian la cultura de un lugar y a su vez el sentido de pertenencia crece en quien hace uso de estos espacios”.
Jhonattan Granada, Arquitecto – 24 años.
Según Bohigas (2004:56) “El espacio público es la esencia de la ciudad o, dicho de otra manera, la ciudad es el espacio público por excelencia” Adicionalmente a esto Borja (2003:166) dice que “La ciudad es un conjunto de puntos de encuentro o un sistema de lugares significativos, tanto por el todo urbano como por sus partes”, así pues, el espacio público no existe si no es en relación a la ciudad, la cual se define por una serie de espacios públicos a partir de los cuales se organiza la vida colectiva y donde hay una representación de la sociedad. Aunque en Manizales existan miras hacia la creación de una red que conecte los puntos más importantes de la ciudad, la asignación de los recursos para ese tipo de proyectos no se ha logrado jerarquizar para que estos sean los primeros en recibirlos; es decir, que la destinación de los recursos con los que cuentan las administraciones deberían analizar cuáles son los proyectos que impactarían y mejorarían la calidad de vida de todos en lugar convertir a la ciudad en una colcha de retazos inconexos.
Manizales no es una ciudad que se pueda dar el lujo de esperar cincuenta años más por un cambio en la forma de hacer las cosas, donde el bien público y la construcción social del hábitat primen sobre el bien particular. La idea de concebir el Plan de Ordenamiento Territorial tomando al espacio público como eje fundamental constitutivo de los proyectos no consiste en concebir el lugar netamente físico, tal como lo afirma Acebedo (2011) “ El espacio público no puede entenderse únicamente desde su dimensión física porque en su relación con diversas manifestaciones artísticas y culturales es posible darle un carácter, ya no como ente pasivo y receptivo, sino como objeto y sujeto de cambio, comportamientos, actitudes y formas de apropiación de la ciudad como fenómeno público y colectivo” esto quiere decir que no debe ir asociado únicamente a una plaza o un parque sino que debe entenderse como un medio que contiene dinámicas sociales las cuales diferencian a esta ciudad de las otras ciudades del país.
La propuesta entonces, consiste en presionar y en lo posible actuar para que cada una de las instituciones nacionales y municipales definan su compromiso en cuanto a políticas, estrategias y recursos frente al tema de espacio público con las particularidades de cada sector. Propongo también que como arquitectos tengamos la voluntad para comprometernos firmemente a planear e intervenir la ciudad dándole al espacio público la importancia que merece, claro está, sin dejar de lado todos los aspectos y teorías importantes que nos rigen para diseñar y transformar los lugares de la ciudad de la cual somos parte; y si como arquitectos somos los indicados para proponer y promover este tipo de cambios, como ciudadanos nos compete convertirnos en asistentes de cuanto evento relacionado con la planeación de la ciudad sea posible así como también escoger bien a quienes nos gobiernan sin importar que el fin de la corrupción sea una utopía o que el progreso de Manizales se perciba lento y torpe en comparación con otras ciudades.

Referentes Bibliográficos

– Augé, Marc (1998) . Los “no lugares” espacios del anonimato, Una antropología de la Sobremodernidad. Ed. Gedisa. Barcelona.
– Bohigas, Oriol (2004)Contra la incontinencia urbana. Reconsideración moral de la arquitectura y la ciudad. Ed. Electa. Barcelona.
– Borja, Jordi (2003). Espacio Público: ciudad y ciudadanía. Ed. Electa. Barcelona.
– Acebedo, Luis Fernando (2011). Por un día estudiantes realizan intervención urbana en la Carrera 23 de Manizales. Disponible en: http://caleidoscopiosurbanos.blogspot.com/search?updated-min=2011-01-01T00:00:00-05:00&updated-max=2012-01-01T00:00:00-05:00&max-results=16 Consultado el 20 de Diciembre de 2013
– Chardon, Anne-Catherine (2009). Reasentamiento y habitat en zonas urbanas, una reflexión en Manizales. Universidad Nacional de Colombia.
– Alcaldía de Manizales (2013). Plan de Ordenamiento Territorial, Componente General – Componente Urbano.Manizales.

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