Caleidoscopios Urbanos

Macroproyecto San José y Plan Parcial de la Galería

Desde la acción urbanística en el marco de la ilegalidad y sus efectos, hasta la planeación social y urbana de la ciudad

Por: Andrea Estefania Leclercq Jaramillo[1]


[1] Estudiante VII Semestre de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales, quien amablemente cedió a Caleidoscopios Urbanos este artículo producido en la Asignatura Proyecto VII del I Semestre de 2011, bajo la tutoría del profesor Luis Fernando Acebedo R.

En la búsqueda nacional por sufragar el déficit de vivienda y con la premisa del anterior gobierno de propiciar vivienda propia para todos los colombianos, se toman como partido diversas herramientas a nivel urbanístico y de planeación territorial para solucionar bajo la figura de la política pública problemáticas y demandas de nivel social. Con ese fin nace la concepción de los Macroproyectos de Interés Social Nacional, y con ello la oportunidad de suplir a gran escala el problema de la vivienda en el país.

Rápidamente se populariza a nivel nacional, y todas las ciudades se ven motivadas a desarrollar actuaciones urbanísticas a gran escala como lo permitía en ese entonces la figura del Macroproyecto. En consecuencia con lo anterior llega la iniciativa a Manizales y, desconociendo todo tipo de intervenciones urbanas antecedentes o lineamientos establecidos para la proyección futura de renovaciones urbanas, se instauró el Macroproyecto de Interés Social Nacional de la Comuna San José como herramienta de operación urbanística integral que propendía la habilitación de suelo para el desarrollo de viviendas de interés social y prioritario con base a una demanda de 3.626 unidades de vivienda de la comuna, de las 12.159 que hacen parte del déficit total de la capital caldense.

Como iniciativa resultó novedosa la implementación y rápidamente se abrió paso a una nueva política de base para la construcción de vivienda, y el 27 de julio de 2009 bajo la resolución 1453 se adopta por “motivos de utilidad pública e interés social” el Macroproyecto de Interés Social Nacional – Centro Occidente de Colombia San José del municipio de Manizales, y lo más particular aún de hecho, se instaura bajo la política urbana de los “Programas Integrales de Ciudades Amables”, que inmediatamente y después de ver los resultados del proceso cuestionaría la integralidad del programa ejecutado y las garantías de hacer una Manizales amable.

El proyecto, liderado por la Universidad Nacional de Colombia, como ejercicio académico e intelectual, actualmente está en la fase de construcción y se alista para su segunda modificación, acarreando con ello la inconformidad que reclama la población afectada por una falta de acompañamiento en el proceso y particularmente, por una falta de integralidad y de interés social en el mismo. ¿Entonces, dónde quedaron las motivaciones de interés social, la programación y proyectación integral y la amabilidad que se propendía para Manizales?

Sería conveniente reevaluar el proceso y determinar las fallas, pese a que en el debate público y bajo diferentes mecanismos se ha intentado resolver el cuestionamiento, aun así la población es consciente del sin número de deficiencias e injusticias cometidas en el proceso. Pero, la situación no solo se presentó en Manizales, la gran controversia se generó a nivel nacional, pues la dichosa figura del Macroproyecto mal empleada ahora resultaba ilegal, ya que era el gobierno el que lideraba las iniciativas y financiaba los MISN, eliminando por completo los espacios de concertación y de interés público. ¿Entonces, para qué una política de interés social, si el único participe es el Estado que inconstitucionalmente relega el papel de los Consejos Municipales y por ende el de la comunidad?

Como bien lo menciona para el periódico El Espectador el concejal Carlos Vicente de Roux, en su argumento frente a las contrariedades generadas por los Macroproyectos:

“Hay un punto estructural y es que la regulación de los usos del suelo les corresponde a los municipios, porque no tiene sentido que desde un escritorio del Gobierno Nacional en Bogotá se decida por dónde va el perímetro urbano de Pasto y qué tipo de edificaciones se pueden levantar allí. Incluso en las constituciones más centralistas esto siempre ha sido una prerrogativa de los municipios”. (Roux,2010).

Cae entonces, la figura del Macroproyecto de Interés Social Nacional, pero en lo inconstitucional de la legalidad, lo proyectos aprobados siguen su curso, y las actuaciones en la comuna de San José continúan con la evidente inequidad en la gestión del suelo y la mal distribución de las cargas y beneficios en el proceso. Como iniciativa bien entendida, los objetivos del Macroproyecto partían de intereses sociales, y con ello no solo se atendían los procesos de déficit cuantitativo y cualitativo de vivienda, sino que se pretendía solucionar problemáticas de amenaza geotécnica, degradación social, espacio público y conectividad del sector.

Pero todo quedó en iniciativas, y de un proyecto que pretendía generar 3.500 unidades principalmente de interés social y prioritario, hoy solo quedan decepciones, miles de familias afectadas que optaron por el desplazamiento a otras ciudades o que terminaron habitando residencias en la periferia de la ciudad, acentuando más la problemática de la misma, pues la ciudad se sigue expandiendo sin dar solución a la problemáticas de integración al interior de ellas.

Lo más difícil del asunto son las consecuencias en el ordenamiento territorial de las ciudades a causa de las miles afectaciones que se generaron en los Planes de Ordenamiento Territorial debido a la instauración de los Macroproyectos, que en algunos casos cambiaron drásticamente las condiciones establecidas en el POT de cada municipio. Entonces no es solo un problema de inconstitucionalidad o un problema social lo que se aborda, sino una incuestionable contrariedad en las estrategias de actuación urbanística, que pueden traer inconsistencias y graves efectos en la planeación de ciudad.

En contraposición con lo sucedido en el Macroproyecto realizado en la comuna San José en Manizales, se trae a colación el Plan Parcial de Renovación Urbana de la Galería también propuesto años antes en el mismo sector, un proyecto cuatro veces menor que el MISN con un área de intervención de 39 manzanas, que hacen parte de uno de los mayores centros neurálgicos de comercio de la ciudad con una fuerte problemática definida por el conflicto de usos del suelo y por ser un territorio altamente degradado con un importante déficit de vivienda, pero con un gran valor en la memoria colectiva del manizaleño.

La herramienta de planeación con base en análisis del territorio decidió proponer una actuación urbanística de una escala que permitiera una aproximación más cerca al sector y con mayores facilidades de intervención. La mecánica fue interesante no solo desde la perspectiva urbanística, sino desde el ámbito social, por la realización de cuatro talleres durante la formulación del proyecto con la participación de actores públicos y privados del sector, lo que permitió obtener una percepción diferente del proceso y dio lugar a concertaciones, donde el ciudadano común reportaba su vida cotidiana, los referentes de la memoria colectiva y simultaneo al trabajo realizado por profesionales, proponía un imaginario de ciudad; todo esto sujeto y consecuente con el marco legal de la normativa urbana de Manizales.

Con la intención de reactivar la dinámica del sector se propuso la generación de 2.438 unidades de vivienda de interés social y una recuperación e integración de las actividades colectivas. El proyecto tuvo impactos positivos en la población y estableció a partir de su mismo instrumento de gestión una estrategia eficiente en la repartición de cargas y beneficios, entre los diferentes actores del proyecto. El éxito, de alguna manera, no se hizo esperar, tanto así que establecieron los lineamientos para posteriores intervenciones en la ciudad que desencadenaron la formulación de otras iniciativas de actuación urbana en la misma.

Después de todo, en el proceso realizado por el Plan Parcial se proyectaba una integración de las acciones urbanísticas en la planeación de la ciudad y que las posteriores iniciativas lograran un empalme eficiente con el trabajo propuesto en la Galería. Pero por lo contrario, con la ejecución del Macroproyecto, todas las herramientas dispuestas en el Plan Parcial que hacían parte del instrumento de planeación urbana y gestión de suelo, fueron negadas; y en consecuencia con ello, el Macroproyecto sacó partido de sus alcances y su libertad de actuación en la ciudad, y cerró todo vínculo de participación ciudadana, eliminando de su incumbencia las problemáticas sociales, los conflictos de uso de suelo y lo peor aún la memoria colectiva de la ciudad; viendo en la operación urbana, la oportunidad de gestionar un mercado de bienes raíces de gran escala y muy lucrativo.

Con ello, no solo se acrecentó el deterioro del orden público producto de las demoliciones realizas, sino que se evidenció una total falta de integración con el primer modelo propuesto en la Galería, y el Plan Parcial se vio supeditado a las determinantes del Macroproyecto por lo que tuvo que ajustar su planteamiento urbano a este. El impacto negativo fue tal, que las opiniones y reclamos de la comunidad no se hicieron esperar, entre ellas los señalamientos del concejal Jorge Hernán Aguirre para el periódico La Patria, que frente al sin número de percances sufridos por el Macroproyecto de Interés Social Nacional de la comuna San José, anunció:

“Pareciera que el Macroproyecto hubiese cambiado el modelo social, pues solo se ven construcciones, pero no para viviendas de interés prioritario… No sabemos cuánto cuesta el Macroproyecto porque las resoluciones se han modificado y lo que primero era importante ahora pasó ser accesorio””. (Aguirre, 2009).

Finalmente, considero que estamos frente al producto de la inconstitucionalidad colombiana que permitió que los intereses particulares primaran y sobresalieran frente a los públicos sin regulación alguna, y hoy actuaciones urbanísticas como el Macroproyecto de San José no solo son parte de una enorme problemática social, sino que han constituido una complicación financiera para el Estado. Es por ello importante hacer ahínco en lo sucedido, pero que no todo ello quede en reflexión, sino que se pueda sacar partido de lo antecedente, y tomando como referente el Plan Parcial de la Galería reforzar el concepto de que la renovación urbana no es perjudicial o contraproducente para la ciudad, si hay un desarrollo de integral del proyecto, se brindan espacios de participación ciudadana y concertación y se respeta la vocación y memoria del lugar.

Bibliografía:

ACEBEDO RESTREPO, Luis Fernando. De la renovación urbana legal pero ilegítima, a la construcción de ciudad con inclusión social. Ponencia presentada en el Cabildo Abierto del 28 de abril de 2010, Manizales, Colombia.

El Espectador. Bogotá. Artículo impreso. Adiós los Macroproyectos. Fecha de actualización: 7 de marzo de 2010. [Fecha de consulta: 22 de mayo de 2011]. Disponible en: http://www.elespectador.com

La Patria. Manizales. Artículo impreso. Cifras del Macroproyecto San José poco les cuadran a algunos concejales. Fecha de actualización: 28 de abril de 2011. [Fecha de consulta: 30 de mayo de 2011]. Disponible en: http://www.lapatria.com

Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. República de Colombia. Macroproyecto de Interés Social Nacional para el Centro Occidente de Colombia, SAN JOSÉ – MANIZALES. Documento Técnico de Soporte. Bogotá D.C. Julio de 2009.

Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. República de Colombia. Resolución Número 1453. Bogotá D.C. 27 de Julio de 2009.

Universidad Nacional de Colombia – Infimanizales. Formulación del Plan Parcial de Renovación Urbana del Sector de la Galería. Manizales. Convenio Nº 2005-12-082.

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