Línea Sociedad Espacio Naturaleza

LA INFLUENCIA DE LOS MODELOS DE DESARROLLO EN LOS PROCESOS DE SUBURBANIZACION EN LA CIUDAD LATINOAMERICANA

 
Por: Juan Alejandro Marulanda Gaviria
Arquitecto
Estudiante Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo
Universidad Nacional de Colombia -Sede Manizales.


El desarrollo ha sido un elemento que ha influenciado notoriamente las transformaciones en el urbanismo latinoamericano, trayendo consigo, a mediados del siglo XX, en las ciudades latinoamericanas, fenómenos de metropolización, la suburbanización y la contra urbanización, incentivado el crecimiento económico, social, el declive de los centros urbanos y un surgimiento rural desordenado, con políticas ineficientes en la regulación y planificación del suelo, provocando un asentamiento humano desconcentrado en el territorio.

http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=388771&page=113

Al reflexionar sobre la influencia del modelo de desarrollo actual en el fenómeno llamado suburbanización, es necesario dirigirnos a la revolución verde en los años 70’s,  donde la población redistribuía sus actividades y espacios rurales cercanos a las ciudades.  Esta tendencia marcada, en un principio, por los países de Europa Occidental y los Estados Unidos, generó condiciones favorables, con procesos que ofrecían un estilo de vida más saludable, tecnología  similar a la ciudad, contacto con la naturaleza, cercanía a la “gran ciudad” por medio del transporte público y particular; todo esto, sucedió bajo un incentivo importante: la política agraria común de la Unión Europea, la cual, destinaba parte de su presupuesto al sector agrícola como parte de sus políticas de convergencia. Sin embargo este modelo funciono bien para los países europeos, pero en el caso de las ciudades latinoamericanas, fue un proceso totalmente distinto ya que éstas intensificaron aún más la industrialización y tercerización del aparato productivo y por lo tanto, la urbanización de la economía, donde las ciudades se consolidaron como centros neurálgicos en torno a los que se ha ido articulando la dinámica de acumulación, crecimiento y modernización de los distintos componentes de una economía en acelerado proceso de globalización, ello ha incidido en el impulso de las políticas de liberalización económica de desregulación y  la penetración de las nuevas tecnologías  durante las últimas décadas. Ante estos efectos combinados y simultáneos de las nuevas tecnologías de la información, la reestructuración económica y la globalización, han estado procesando un conjunto de radicales transformaciones que han terminado afectando a todos los rincones de la economía latinoamericana, alterando profundamente el escenario de la acción social, tanto en sus dimensiones económicas, sociales, políticas y culturales, como en su expresión territorial.

Paralelo a esto,  dichas actividades se fueron intensificando, erogaron los salarios más elevados en cada país, generando la mayor demanda por costosos y sofisticados artefactos urbanos cuya presencia, especialmente en las metrópolis periféricas, se ha intensificado en esta fase del desarrollo capitalista, su localización metropolitana ha contribuido fuertemente al desencadenamiento y a la retroalimentación de efectos inductores del crecimiento y de la expansión urbana. En particular, la proliferación de shoppings-malls de última generación, de condominios cerrados de alto estándar, de edificios corporativos inteligentes, de conjuntos empresariales integrados, etc., han tenido una fundamental incidencia en la estructuración metropolitana y en la configuración de la morfología emergente. Todo ello ha redundado en que en su crecimiento, las respectivas manchas urbanas tiendan a encaminarse hacia una dinámica de metropolización expandida, en la que progresivamente van ocupando los pueblos y áreas rurales que encuentran a su paso, desbordando una y otra vez sus límites anteriores.

Consecuencia  de esto, se enmarcan lo que podríamos llamar los “polos” de suburbanización en las ciudades latinoamericanas, caracterizados por el establecimiento de industrias, pero sobre todo por la masiva inmigración de los estratos bajos y de la mayor parte de la población económicamente activa, que, en relación a esto, establecen los asentamientos debido a la migración de los trabajadores(as) y sus familias hacia las mencionadas cabeceras municipales, se promueve el crecimiento informal de barrios marginales, los cuales, en parte también se extienden en las colindantes zonas rurales, sumado a la disponibilidad de grandes extensiones de tierras sin valor agrícola que en su mayoría, son semilegalmente parceladas y después vendidas a precios relativamente económicos; esto, en cierta medida, es consecuencia de la carencia de políticas claras entorno a los instrumentos reguladores del suelo para el ordenamiento del territorio. De igual forma, la existencia de nuevos establecimientos y/o por el traslado de empresas en los corredores industriales, ha provocado una relativamente fuerte inmigración a las áreas suburbanas y cabeceras municipales, debido a sus buenas conexiones viales y a su buen equipamiento en el sector terciario, son preferidos como lugares de vivienda para migrantes desde la ciudad, predominantemente de población perteneciente a los estratos medios, quienes en su mayoría se trasladan pendularmente a sus lugares de trabajo;  dentro de este proceso de la suburbanización, pequeños poblados han podido fortalecer notoriamente su función como subcentros dentro de cierta región.

Así mismo el fenómeno de la suburbanización, se ha vinculado a la estratificación de la población, donde los estratos altos corren paralelamente a otros procesos ya conocidos de expansión en las metrópolis latinoamericanas: el traslado sucesivo de escuelas, colegios y universidades privadas de alto costo, así como de exclusivos centros de recreación y de deporte, de instituciones de previsión para la alta demanda, excluyendo así mismo, construcción de urbanizaciones, conjuntos cerrados, así como casas unifamiliares de lujo, en las cuales siempre aparecen las correspondientes medidas de seguridad. Debido a la cada vez mayor distancia de la ciudad y al aumento enorme del tránsito muchas de estas casas no son utilizadas como viviendas permanentes sino únicamente en los fines de semana. Junto a esta situación se suma la concentración lineal de los  restaurantes, discotecas, kioscos, cafeterías, misceláneas, etc., donde  las autopistas y ejes secundarios, se han sobrecargado en los fines de semana por un masivo turismo en el que toman parte en gran medida los estratos medios y bajos.

Cabe concluir, que el desarrollo, ha sido un elemento estructurante en los procesos de metropolización y  suburbanización,  que si bien, se han fortalecido en los últimos años debido a las continuas transformaciones sucedidas en ciudades latinoamericanas a nivel económico, político, social y cultural,  es necesario establecer instrumentos encaminados a la regulación en los usos del suelo y a los modelos de ocupación para que funcionen como alternativa de control a la expansión urbana y al crecimiento en los territorios suburbanos.

BIBLIOGRAFIA:

TORRES TOVAR, Carlos Alberto (2009). Ciudad informal colombiana: barrios construidospor la gente. Bogotá: Editorial Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá.

Bazant, J. (2001). Periferias urbanas, expansión urbana incontrolada de bajos ingresos y su impacto en el medio ambiente. México D. F.: Editorial Trillas S. A. de C. V.

DELGADO, J. (2003).  La urbanización difusa, arquetipo territorial de la ciudad-región. En Revista Sociológica. Año 18, número 51. Enero-abril 2003, pp. 13-48.

JANOSCHKA Michael, 2009 El nuevo modelo de la ciudad latinoamericana: fragmentación y privatización. Universidad Humboldt de Berlín, Alemania

 Dematteis, Giuseppe, (1998). “Subur-banización y periurbanización. Ciudades anglosajonas y ciudades latinas”. Monclús, Fco. Javier (Ed.), La ciudad dispersa. Barcelona, Centre de Cultura Contemporània de Barcelona.

Czerny, M. (1989): El proceso de la descentralización: una de las alternativas del desarrollo de las ciudades pequeñas y medianas. Actas Latinoamericanas de Varsovia 8, p. 219-232.

Share

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *