Renombrar Rio Blanco

Por Luis Acebedo. Profesor Universidad Nacional de Colombia

El pasado jueves 1º de junio se realizó una significativa marcha en Manizales. Es imposible ignorar sus alcances e importancia. No era de maestros peleando por la calidad educativa, pero allí estaban; tampoco de estudiantes universitarios, aunque asistieron muchos; menos de sindicatos en defensa de sus pliegos de peticiones, pero expresaron su solidaridad; ni de ambientalistas en defensa de los bosques y el agua, siempre han estado ahí. Reconocí personas del barrio Galán y de Palermo, de Chipre y La Enea, de Solferino y Aranjuez. Esa movilización concentró a los más diversos sectores de la sociedad manizaleñas en defensa de la Reserva Río Blanco y en contra de la Urbanización Tierra Viva a donde llegarían más de 10 mil personas a perturbar el equilibrio ecosistémico de una zona definida con función amortiguadora por los estudios técnicos más recientes, tanto de la ordenación y manejo de la cuenca del río Chinchiná, como de la Estructura Ecológica Principal de Manizales. Juntos al unísono, coreaban “Todos Somos Rio Blanco”.

Rio Blanco Somos Todos

Por Dario Arenas Villegas.

Debido a su riqueza ambiental, hace 27 años se creó legalmente la Reserva Forestal Protectora de Río Blanco y Quebrada Olivares en el oriente de la ciudad. El suministro de agua al 35% de los habitantes de Manizales, sus cuatro humedales y las 344 especies de aves y 41 de mamíferos que posee, dentro de las que sobresalen tucanes, colibríes, dantas, perezosos y monos, son algunas de las razones por las que se determinó que Río Blanco fuera una zona de especial protección en la región.

Renombrar Rio Blanco

Por Luis Acebedo. Profesor Universidad Nacional de Colombia

El pasado jueves 1º de junio se realizó una significativa marcha en Manizales. Es imposible ignorar sus alcances e importancia. No era de maestros peleando por la calidad educativa, pero allí estaban; tampoco de estudiantes universitarios, aunque asistieron muchos; menos de sindicatos en defensa de sus pliegos de peticiones, pero expresaron su solidaridad; ni de ambientalistas en defensa de los bosques y el agua, siempre han estado ahí. Reconocí personas del barrio Galán y de Palermo, de Chipre y La Enea, de Solferino y Aranjuez. Esa movilización concentró a los más diversos sectores de la sociedad manizaleñas en defensa de la Reserva Río Blanco y en contra de la Urbanización Tierra Viva a donde llegarían más de 10 mil personas a perturbar el equilibrio ecosistémico de una zona definida con función amortiguadora por los estudios técnicos más recientes, tanto de la ordenación y manejo de la cuenca del río Chinchiná, como de la Estructura Ecológica Principal de Manizales. Juntos al unísono, coreaban “Todos Somos Rio Blanco”.