Caleidoscopios Urbanos

Los Macroproyectos de Interés Social Nacional

Aspecto de la ladera norte de la Comuna San José de Manizales
en donde se desarrollará uno de los 16 Macroproyectos de Interés Social Nacional del país.

 

Especulación inmobiliaria con las necesidades de los más pobres

 

Por: Luis Fdo. Acebedo R

 

Por estos días comienza a develarse una estrategia gubernamental relacionada con los llamados Macroproyectos de Interés Social Nacional –MISN– que dejan más dudas que beneplácitos en relación con los verdaderos propósitos de esta iniciativa.

 

La figura del macroproyecto fue contemplada en la Ley de Ordenamiento Territorial para permitirle al gobierno nacional desarrollar obras de gran complejidad y de impacto regional como aeropuertos, carreteras y en general obras de infraestructura de interés nacional que por definición superan los alcances y posibilidades de los municipios y departamentos. En este sentido, los macroproyectos fueron concebidos como instrumentos de superior jerarquía que los Planes de Ordenamiento Territorial -POT-, liderados por el gobierno nacional en uso de sus facultades constitucionales y legales para solucionar problemas estratégicos regionales.

 

Hasta aquí todo parece normal y aceptable. El problema comienza a surgir cuando en el plan de desarrollo del gobierno nacional aparecen los MISN, reglamentados posteriormente por el decreto 4260 de 2007 del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial –MAVDT-, el cual los vincula a la provisión de suelo para vivienda, y por el Conpes 3583 de 2009, que traza los elementos de política para la habilitación de suelo con énfasis en Vivienda de Interés Social –VIS-. Invito a los lectores a leer detenidamente cada uno de estos documentos para que saquen sus propias conclusiones.

 

Los argumentos para vincular la vivienda de interés social con los macroproyectos parecen loables: Dice el documento Conpes – palabras más, palabras menos – que la política de vivienda fracasó, que el gobierno nacional no ha logrado asesorar a las entidades descentralizadas en la planeación y gestión de los POT, que hay una gran dispersión en los instrumentos de financiación de la vivienda; que los sectores más pobres son los menos beneficiados con la construcción de soluciones habitacionales, que hay una diáspora de organizaciones encargadas de atender la problemática de la vivienda, etc, etc.

 

De no ser porque sabemos del poco espíritu autocrítico del actual gobierno, pero especialmente de su compromiso con el desmonte definitivo del aparato estatal encargado de la financiación y construcción de proyectos de vivienda, pensaríamos que se podía estar pensando en una rectificación profunda de la política de vivienda en Colombia. Pero no hay tal.

 

En mi opinión, el gobierno nacional distorsiona el sentido de los macroproyectos contemplados en la ley de ordenamiento territorial por un cálculo político montado sobre varias estrategias: la reelección presidencial, la generación de nuevos negocios inmobiliarios aprovechando las necesidades de los más pobres y la urgencia de gastar a manos llenas los millones de dólares incautados al narcotraficante ”Chupeta” en soluciones de vivienda en Cali y Buenaventura. Las consecuencias son nefastas. Veamos algunas de ellas:

 

Se le da un nuevo golpe a la descentralización administrativa, y por esa vía al valor de los POT como instrumentos de planeación y gestión de los territorios municipales, toda vez que la VIS, como una de las problemáticas sustanciales de los municipios, pasan a manos del gobierno nacional, justo cuando se ha desmontado prácticamente todo el aparato institucional del Estado en materia de vivienda. Evidentemente, esto sólo se puede explicar por la existencia de maniobras politiqueras del poder ejecutivo y una clara intención de entregarle prerrogativas especiales a los monopolios nacionales para mercadear con una de las necesidades más sentidas de los colombianos en situación de pobreza, como lo es la adquisición de un techo. No en vano, casi la mitad de los 16 MISN que están en proceso de formulación o desarrollo los lideran importantes empresas privadas de la talla de la Fundación Mario Santo Domingo o el sector financiero, entre otras.
El gobierno nacional, en vez de solucionar los problemas expuestos anteriormente, dotando a los municipios de mejores instrumentos financieros, de planeación y gestión, decide pasar por encima de ellos, recentralizando funciones que ya habían sido descentralizadas, y con ello, profundizando la crisis del municipio como base político-administrativa de la nación.
Ahora los promotores inmobiliarios no tienen que lidiar con los POT para el desarrollo de sus proyectos porque quedaron habilitados por el gobierno nacional para formular y liderar MISN en ciudades como Cali, Buenaventura, Barranquilla, Cartagena, Medellín, Neiva, Soacha, Mosquera, Dosquebradas, Pereira, Manizales, Tumaco, Quibdó y Piedecuesta.

 

Desestimula la distribución equitativa de las cargas y los beneficios en la gestión de suelo en áreas de renovación urbana, toda vez que se compra barato para luego entregar a los promotores inmobiliarios suelo igualmente barato, generosamente habilitado con infraestructuras y equipamientos, con el fin sacar las máximas rentas privadas en desarrollos inmobiliarios como grandes almacenes de superficie y áreas de comercio o servicios.

 

Le da un zarpazo a la gestión asociada y a la participación ciudadana en la búsqueda de soluciones concertadas y socialmente sostenibles en materia de vivienda. Es decir, profundiza la exclusión social y el desplazamiento intraurbano, dejando prácticamente intactas las condiciones de pobreza de los ciudadanos afectados. En este sentido, resultó particularmente indignante la reciente intervención del Alcalde de Manizales Juan Manuel Llano en la Comisión Quinta del Senado, al justificar el Macroproyecto de la Comuna San José como una posibilidad para acabar con las “ratoneras” en procura de la llegada de grandes almacenes de cadena.
El principal interés del gobierno nacional es encontrar una estrategia para incrementar los pésimos indicadores de construcción de VIS. Se trata de construir en tres o cuatro años el equivalente a dos ciudades como Manizales (más de 5.600 hectáreas), con soluciones de vivienda homogenizadas, sin mayores consideraciones de clima, cultura, raza o circunstancias socioeconómicas de sus habitantes. Lo importante es habilitar a como dé lugar suelo urbano en suelos rurales, mover la maquinaria industrial de la construcción en un esfuerzo por impedir que la crisis económica continúe su profundización y malogre los deseos reeleccionistas. Y obviamente, busca abrir un nuevo ciclo especulativo de la construcción con todo el apoyo institucional del ejecutivo nacional, convirtiendo la VIS en un nuevo segmento de mercado para generar la tan esquiva “confianza inversionista” de la política de seguridad democrática.

 

07/09/09
Cfr. Documento Conpes 3583 de 2009:
Cfr. Decreto 4260 de 2007:
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7 thoughts on “Los Macroproyectos de Interés Social Nacional”

  1. Luis Fernando:
    Esta mañana me he levantado temprano y tuve el gusto de leer este artículo, que deja mucho que pensar acerca de cuánto se ha retrocedido en los últimos años en materia de descentralización administrativa. Las alcaldías cada vez se van convirtiendo más en convidadas de piedra en la planeación y ejecución de las políticas locales de vivienda y desarrollo urbano, mientras se robustecen los grandes negocios monopólicos y las clientelas electorales atadas al "gran mesías", quien se consigue sus "voticos" con el uso y el abuso del erario público.
    Sigue adelante con tu blog, que está muy sustancioso.
    Juan Carlos Acebedo

  2. Impactante la otra cara de la moneda que se va descubriendo cada vez más detrás de la "impecable" administración Uribe. Quedé realmente indispuesto con la forma como se realizó la conciliación del Referendo Reeleccionista…lo están haciendo pasar más que a la fuerza, casi que a sangre y fuego. Sobre los Macroproyectos de VIS, debe haber otras maneras de utilizar los recursos públicos de manera eficiente, aunque estos hayan sido percibidos como "ganacia ocasional".

    Saludos

    Julián Fernandez Hoyos

  3. Hola Luis muy buena tu columna, la comparto totalmente, en Cali el caso es aun más dramático porque los suelos que se quieren habilitar son inapropiados por condiciones geológicas y de sismo-resistencia limitada, ya estudiadas y demostradas en amplios sectores urbanos del oriente, donde los niveles freáticos requieren estructuras y tecnologías más sofisticadas cuyos costos sobrepasarían el rango de VIS.

    El otro tema importantísimo que has tratado es el impacto de estos macroproyectos por su dimensión, densidad y tensión que generarán en el crecimiento y desarrollo urbano de las ciudades escogidas. Prácticamente se proponen ciudades dentro de la ciudad. El caso de Ciudad Navarro está proponiendo 40.000 unidades de vivienda nueva, es decir está pensando en una nueva ciudad de 200.000 habitantes, algo así como traerse a Tulúa o a Buga e insertarla en Cali.

    Además, este tipo de proyectos son de muy largo plazo y los miran como de corto plazo, y la expectativa que generan entre los habitantes y futuros inmigrantes es enorme, así que se incentiva la llegada de más población, pero pocos son los que tendrán acceso a estas soluciones.

    Te mando un abrazo, Marcela

  4. Apreciado Luis Fdo.:

    Me pareció muy pertinente y oportuno tu artículo. Muchas gracias por el envio y un saludo,

    GERARDO ARIAS VILLEGAS

  5. jajajaj no se porque alaban tanto a este profesor acebedo si es el peor profesor de la universidad nacional

  6. Este Arquitecto no tiene ni la mas remota idea de lo que está escribiendo. Los MISN no son los que acabaron con la descentralización administrativa. Son simplememnte el resultado del fracaso de la misma: la falta de gestión de las ciudades y municipios del país es más que evidente. El gobierno nacional no puede quedarse de brazos cruzados esperando que se aumente el déficit de viviendas 2.4 millones en el año 2005. Cree ud que con POT´s el problemita se va a solucionar? Está demostrado como alcaldes y concejales de todo el país han usado los POT para su beneficio personal cobrando por "incluirle" la tierrita a los propietarios en los perímetros urbanos. Señor Acebedo: verifique las cifras de aprobación de planes parciales del Distrito Capital, eso es un desastre. No hay derecho que la aprobación de un plan parcial se demore más de 5 o 7 años!!! La renovación urbana es un mito: mire cuántos proyectos ha ejecutado la ERU en Bogotá…. verifique cuanto tiempo llevan demoliendo una miserable manzana en la 19 con 3a…..Sálgase de las aulas y haga empresa legalmente en este país a ver si es tan fácil…genere empleo y pague impuestos….Ud ni siquiera debe saber cuanto vale poner un ladrillo para hacer una casa…
    Muy por el contrario de lo que dice el artículo, los MISN profundizan el reparto equitativo de las cargas y los beneficios: lease los de inciativa privada a ver cpomo es que se van a hacer las vias y las redes de servicios públicos. El Estado no pone ni el 10% de la plata. Si alguien pone plata en un negocio no es para perder es para ganar. Los grandes culpables de la especulación inmobiliaria han sido los municipios y distritos como Bogotá que sobrecargando el valor del suelo han creido que eso genera buenos réditos para los municipios: Falso el propietario del suelo decide que no va a perder plata y no hace VIS simplemente hace un producto que remunere el valor de la tierra: Estratos más altos o comercio o industria. En cambio en los MISN eso no ocurre: el valor del suelo se congela a valor de suelo rural para efectos expropiatorios. Pero la tierra no puede dedicarse a solo casas la gente tiene que tener donde comprar sus cosas, donde ir a trabajar, hay que generar fuentes de empleo y hay que buscar formas alternativas de subsidiar la VIS y la VIP: con usos más rentables.
    Sinceramente y con todo respeto que artículo tan sesgado y tan malo… Deja bastante qué desear que este señor sea profesor de la U Pública más importante de este país.

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