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LA CIUDAD DEL CONOCIMIENTO ENTRE LA NIEBLA

Alexander Paruma
Geógrafo, Estudiante Maestría en Hábitat
Universidad Nacional de Colombia, sede Manizales
 

Son muchas las ocasiones en que de repente, mientras deambulo por la avenida Santander, veo desaparecer en medio de la espesa niebla a la ciudad de Manizales. Por un instante que dura varios minutos, la temperatura desciende unos cuantos grados más de lo normal; desaparecen calles y escaleras, también los barrios que se divisan abajo; el atardecer, el paisaje volcánico comandado por el nevado del Ruíz, los bosques andinos donde predominan los guayacanes y  empiezan su recorrido pequeñas corrientes hídricas, todo se oculta ante mis ojos. Una vez se retiran las minúsculas gotas de agua del ambiente, vuelve todo a la normalidad y como por arte de magia aparece el paisaje lejano. En mi mente y espíritu queda el asombro ante este maravilloso fenómeno de la naturaleza, pero también la inquietud, ante la idea de que algún día la ciudad y sus paisajes no vuelvan aparecer, no por la espesa niebla, sino por los cambios que pueda generar el calentamiento global. Momento entonces para pensar en las posibles consecuencias que para esta ciudad pueda generar el  cambio climático que está viviendo el planeta, y más aún, en los desafíos que hay que afrontar desde la visión de ciudad del conocimiento ante este crucial efecto climático.

http://www.flickr.com/photos/etnografiavisualcom/4813886302/

Son muchas las evidencias que a nivel global permiten establecer que el cambio climático ya es una realidad; las distintas mediciones alrededor del planeta hablan de un aumento en las concentraciones de CO2 en la atmósfera, lo que ha generado incremento en las temperaturas de las diferentes ciudades, convirtiéndolas poco a poco en islas de calor. También se comenta el deshielo de los polos, el retroceso de los glaciares, el aumento en el nivel de los mares, eventos meteorológicos extremos, migración de ecosistemas, entre otros. Estos impactos sobre los ecosistemas se ven también reflejados en la población cada vez más vulnerable, especialmente en la salud, reflejada en el incremento de enfermedades de tipo respiratorio. Así mismo, enfermedades transmitidas por la picadura de ciertos insectos que cada vez colonizan franjas de mayor rango altitudinales,  enfermedades de la piel sobre todo en la población infantil y anciana. Por su parte, los impactos en la seguridad alimentaria, tienen que ver con la pérdida de cultivos y de suelos para aptos para estos, y por último, los impactos en los asentamientos humanos, debido a la inundación de poblados ubicados a orilla de las costas y ríos. Otras consecuencias que también se están presentando son las relacionadas con la contaminación de las fuentes hídricas; y a nivel económico, la disminución del turismo en ciertos lugares donde la pérdida de biodiversidad y del recurso paisajístico es ya evidente.

http://cambioclimaticoglobal.com/cambio1.html

Para el caso de Manizales, queda claro que aún faltan estudios pormenorizados y multidisciplinarios que permitan conocer las consecuencias que en la actualidad viene ocasionando el cambio del clima terrestre. Estudios a nivel nacional realizados por diferentes expertos hablan de un retroceso en los diferentes glaciares ubicados en las sierras nevadas de Santa Marta y del Cucuy y los ubicados en la cordillera central como el nevado del Huila y del Ruíz; este último de suma importancia para la ciudad de Manizales en la medida en que es un atractivo de tipo natural, dinamizador del sector turístico de la ciudad y la región.

Y aunque en la ciudad de Manizales no sean notorias las evidencias del cambio climático, no quiere decir que no la este afectando, de ahí la importancia de los correspondientes estudios a fin de establecer en qué fase de afectación está la ciudad y de esta manera saber qué medidas tomar en pro de una correspondiente planificación territorial, ambiental y económica.

Para todos es sabido que la ciudad de Manizales es reconocida como una ciudad universitaria, en donde cada año un gran número de estudiantes provenientes de diferentes sitios del departamento y del país llegan a continuar con sus estudios universitarios en las diferentes instituciones aquí asentadas. Dicho reconocimiento ha dado pie para que desde la administración municipal y departamental, la academia y los sectores económicos, se comience a pensar en Manizales como el lugar para el desarrollo de una propuesta que tiene relación con las nuevas dinámicas del conocimiento y del papel de este en el desarrollo local. Hablamos entonces de las ciudades del conocimiento.

Son ya muchas las ciudades en el mundo que actualmente basan su funcionamiento en función del concepto de ciudad del conocimiento.  González Parás (sf), las define como: “El territorio geográfico en donde, conforme a un plan y una estrategia general asumido conjuntamente por la sociedad y el gobierno, sus actores tienen el propósito común de construir una economía basada en el desarrollo del conocimiento”. El propósito es el de integrar los diferentes sectores alrededor del conocimiento y la innovación en busca de un desarrollo, creería que además del económico, socio-ambiental, donde los aspectos referidos al calentamiento global y el cambio climático estén a la orden del día. Se pretende que desde estos tipos de ciudades se genere el conocimiento apropiado para el desarrollo de las tecnologías que sirvan para la mitigación y adaptación a las nuevas dinámicas climáticas que presenta el planeta.

Manizales se encuentra en el momento justo para comenzar a desarrollar las diferentes estrategias tendientes, no a detener el cambio climático -ejercicio imposible en la medida en que estos cambios obedecen a ciclos naturales del planeta acelerados de alguna manera por la acción de tipo antropica- sino a la adaptación, pues como dice Duque (2011) esto “supone cambiar rumbos y corregir disfunciones en el modelo socioambiental, mediante una construcción social del territorio para establecer unas relaciones de simbiosis y parasitismo entre los habitantes y el medio natural,  ecológicamente sólidas y compatibles con la cultura: para enfrentar la deforestación, la exposición a la amenaza y los conflictos entre uso y aptitud del suelo, surge como  oportunidad el nuevo ciclo de ordenamiento territorial 2012-2023.”

www.parkeharrison.com/

Estos cambios y correcciones socioambientales, además de estar apoyados en un conocimiento físico previo de las diferentes consecuencias actuales y futuras del cambio climático en Manizales, deberán contar también con un conocimiento de la percepción que los habitantes de la ciudad tienen con respecto al cambio climático, la concepción equivocada y la indiferencia son barreras que hacen que los proceso no funcionen de manera adecuada.  Parte integral de estas estratégias es el desarrollo de ciertas tecnologías que mitiguen los posibles impactos que se puedan generar, y para ese desarrollo tecnológico es fundamental concretar la puesta en marcha de una verdadera ciudad del conocimiento, que además de dinamizar el desarrollo económico de la ciudad, se preocupe también  por el hábitat, entendido este como el lugar donde vive y sueña la población con toda su carga emocional, y donde en medio de su cotidianidad, ve de repente desaparecer y aparecer la ciudad en medio de la niebla.

Fuentes:

Duque Escobar, Gonzalo (2011). Adaptación al cambio climático para Manizales. En: http://www.bdigital.unal.edu.co/5437/ . Recuperado el 10 de junio de 2012.
González Parás, José Natividad. (s/f). En. Definición de la ciudad del conocimiento. http://www.fhdesignstudio.com/cic/acercade.html. Recuperado el 10 de junio de  2012.
Botero Chica, Carlos (2004). Ciudades del conocimiento. En: http://www.gestiopolis.com/canales2/gerencia/1/ciuconoc.htm. Recuperado el 10 de junio de 2012. 
http://caleidoscopiosurbanos.blogspot.com/
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One thought on “LA CIUDAD DEL CONOCIMIENTO ENTRE LA NIEBLA”

  1. LAS FOTOS DE LA NEBLINA MANIZALEÑA SON ESPECTÁCULARES, GRACIAS POR DARME ESA DICHA DE PODER VERLAS.

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